Nuestra Visión del Reglamento de la Convención Constitucional: Participación Ciudadana y rendición de cuentas

Nuestra Visión del Reglamento de la Convención Constitucional: Participación Ciudadana y rendición de cuentas
Esta vez la historia la escribimos nosotros/as. Fuente: eldesconcierto.cl

Continuamos con la exposición de los planteamientos que Hoja en Blanco tiene respecto al Reglamento a aprobar por la nueva Convención Constitucional. En esta ocasión exponemos nuestro parecer respecto participación ciudadana y la rendición de cuentas a la cual deberán estar obligadas las personas que compongan la Convención Constitucional. Este punto resulta de suma relevancia a la luz de los innumerables casos de corrupción política denunciados en los últimos años y, especialmente, en coherencia a los esfuerzos de discusión colectiva autoorganizada que se han realizado en estos de años de esfuerzo por cambiar la Constitución de 1980. Este es el momento en el cual la ciudadanía en su conjunto debe participar más, no menos. Debe controlar más, no menos.

Como colectivo ciudadano, Hoja en Blanco considera que los procedimientos efectivos de participación ciudadana, que se incorporen en el Reglamento, son de la mayor relevancia, pues permitirá darle legitimidad a la Convención Constitucional. Estos procedimientos deberán remediar el daño inferido a las demandas ciudadanas por una real asamblea constituyente que represente a la ciudadanía y no a los partidos políticos, quienes son incumbentes en términos de defender las cuotas de poder que disponen en la actual constitución. Debe ser el primer paso para dejar atrás la democracia representativa, que ya ha demostrado que no permite una real representación de los intereses ciudadanos. Será la forma de mostrar el camino de un nuevo Chile en el cual una ciudadanía informada y participativa en los procesos políticos, les entregará a los representantes una mayor legitimidad, para alcanzar una democracia participativa.
 
La participación ciudadana en la Convención Constitucional deberá mostrar la forma que la propia nueva Constitución deberá distribuir el poder, por tanto, no solo deberá ser escuchada su opinión, sino que los convencionales tendrán la obligación de rendir cuenta y hacer efectivo el control del mandato otorgado.
 
Deberá implementarse algo similar a la semana distrital que disponen los actuales parlamentarios, de manera que los diferentes territorios sean informados de lo que está aconteciendo y los convencionales reciban la retroalimentación de parte de la ciudadanía. En este proceso deberán ser reconocidos los cabildos autoconvocados, los cabildos temáticos y otros tipos de organizaciones que la ciudadanía se dé para participar en este proceso.
 
La Comisión de Participación ciudadana deberá contar con las más amplias atribuciones para la organización de estos eventos y deberá canalizar adecuadamente todas las propuestas que provengan de la ciudadanía y coordinar que éstas sean recibidas por las comisiones temáticas y discutidas por los convencionales. Asimismo, como ha existido en procesos de otros países, las comisiones deberán destinar tiempos para recibir, en forma presencial, a representantes de organizaciones sociales, territoriales y gremiales que deseen presentar sus propuestas en audiencias públicas.
 
Lo anterior, en conjunto con las normas que establezca el reglamento con respecto a la transparencia del proceso, es lo que podrá darle legitimidad a este” sustituto” de la aspiración popular de Asamblea Constituyente.